Los cuerpos quedaron tan fragmentados por la fuerza de la detonación que se requirieron exámenes de ADN para su identificación.
Una explosión ocurrida en la fábrica de explosivos Enaex Brasil, ubicada en el municipio de Quatro Barras, en la región metropolitana de Curitiba, estado de Paraná, Brasil, dejó un saldo de nueve fallecidos y siete heridos.
El incidente, que tuvo lugar en la madrugada del martes 12 de agosto alrededor de las 5:50 horas locales, se produjo, según informes preliminares del Cuerpo de Bomberos de Paraná, en un área de aproximadamente 25 metros cuadrados destinada a la preparación de materiales explosivos para su transporte.
En ese momento, ocho trabajadores se encontraban en el sitio, aunque las autoridades confirmaron posteriormente que el número de víctimas mortales ascendió a nueve, incluyendo seis hombres y tres mujeres. Los cuerpos quedaron tan fragmentados por la fuerza de la detonación que se requirieron exámenes de ADN para su identificación.
Las víctimas identificadas por la empresa son: Camila de Almeida Pinheiro, Cleberson Arruda Correa, Eduardo Silveira de Paula, Francieli Gonçalves de Oliveira, Jessica Aparecida Alves Pires, Marcio Nascimento de Andrade, Pablo Correa dos Santos, Roberto dos Santos Kuhnen y Simeão Pires Machado.
Víctimas se encontraban rezando al momento del accidente

De acuerdo con declaraciones de la delegada responsable de la investigación, las imágenes de las cámaras de seguridad muestran que los trabajadores estaban reunidos en un momento de oración instantes antes del accidente y no manipulaban materiales explosivos en ese preciso instante.
Los siete heridos, que incluyen a tres personas en estado grave, fueron trasladados de inmediato a hospitales cercanos. Equipos de rescate, apoyados por perros rastreadores, drones y el escuadrón antibombas de la Policía Civil, trabajaron intensamente en el sitio para buscar sobrevivientes y evaluar riesgos adicionales derivados de los materiales explosivos almacenados.
Las autoridades confirmaron que no hay posibilidad de encontrar más sobrevivientes entre los escombros, y el incendio posterior fue controlado rápidamente por los bomberos.
La onda expansiva de la explosión fue tan potente que se sintió en al menos ocho ciudades de la región, causando daños estructurales en viviendas, comercios y empresas en un radio de hasta 1.5 kilómetros.
Vidrios rotos, grietas en paredes y techos derrumbados fueron reportados por residentes locales, quienes describieron el estruendo como similar a un terremoto. Cámaras de seguridad capturaron el momento de la detonación, que despertó a la población en plena madrugada.
Investigan las causas de la tragedia
Enaex Brasil, una empresa especializada en la producción de explosivos para la minería y la construcción civil, emitió un comunicado expresando sus condolencias a las familias de las víctimas y activando un plan de atención psicológica y asistencia integral.
El director industrial de la compañía declaró a la prensa que todas las licencias y documentaciones estaban en regla, y que la fábrica había suspendido sus operaciones indefinidamente. La empresa también confirmó que colaborará plenamente con las investigaciones.
Las causas del accidente aún no han sido esclarecidas, pero la Policía Científica de Paraná, junto con el Ministerio Público del Trabajo (MPT), inició la investigación para determinar responsabilidades. Fuentes indican que la fábrica ya había registrado accidentes previos. El MPT investiga posibles violaciones laborales, mientras que expertos en explosivos analizan vestigios en el sitio para identificar el detonante inicial.
El gobernador del estado de Paraná, Ratinho Junior, lamentó las muertes a través de sus redes sociales, confirmando la cifra de nueve fallecidos en la noche del 12 de agosto.
«Es una tragedia que enluta a todo Paraná. Estamos apoyando a las familias y asegurándonos de que se haga justicia», expresó en su mensaje.


