La definición sobre la libertad anticipada del exgobernador veracruzano Javier Duarte de Ochoa seguirá pendiente, luego de que la jueza Ángela Zamorano Herrera decidió postergar el fallo para este viernes. La audiencia, que se extendió por casi 12 horas, incluyó el testimonio de cinco testigos de la FGR y la presentación de los alegatos de clausura.

Lo anterior, dijo, para valorar las pruebas presentadas por las partes debido a lo complejo del tema.

La diligencia celebrada en el Centro de Justicia Penal Federal, con sede en el Reclusorio Norte, concluyó tensa y en medio de un enfrentamiento entre los fiscales de la FGR y los abogados defensores sobre la conducta y comportamiento de Duarte de Ochoa tanto en prisión como su actuar en el proceso penal que tiene vigente por desaparición forzada.

Defensa acusa tortura y “aplastamiento del Estado” contra Javier Duarte

Y es que en los alegatos de clausura, Pablo Campuzano, abogado del expriísta, reiteró que su cliente reúne los requisitos establecidos en la ley para obtener su libertad.

Sin embargo, acusó que fue víctima de tortura al haber sido obligado a comparecer en una audiencia en la que se desmayó porque se le bajó la presión y, pese a ello, fue presentado atado en silla de ruedas y se le inyectó adrenalina, lo que lo provocó vómito.

Asimismo, el litigante señaló que la Fiscalía General de la República trató de hacer ver a Duarte de Ochoa como un “monstruo”, una persona “degenerada” y trató de exhibirlo mediáticamente.

“No es un monstruo, imaginemos que el señor no se llama Javier Duarte. Trajeron la mitad de la Fiscalía de Veracruz. Esta es una presión, esta es un aplaste del Estado en contra de una persona. Javier Duarte no es un degenerado, no es un monstruo, como lo quiere determinar la Fiscalía. Es una persona sentenciada”, expuso.

Además, acusó que se intentó imponer a su cliente más de 300 años de prisión en los cuatro procesos penales que se le iniciaron y que combatieron uno por uno.

En consecuencia, solicitó la “excarcelación inmediata de Javier Duarte con la independencia de que la FGR pueda apelar”.

FGR cuestiona la reinserción social de Duarte y acusa intimidación a testigos

En respuesta, Manuel Granados Quiroz, fiscal de la FGR, arremetió contra los abogados defensores a los que señaló de no haber empleado una estrategia adecuada porque, a su consideración, no acreditaron que Duarte cumplió con un plan de reinserción, es decir, con actividades educativas, deportivas, culturales.

“Alguien que tiene nivel de doctorado, que está señalado por un tema de 65 mil millones de pesos, no sabemos qué actividades educativas realizó”, cuestionó.

“Si no sabemos el plan de actividades, no podemos hablar de una reinserción “.

De igual forma, acusó que hubo testigos que le dijeron que el exgobernador de Veracruz los intimidó con la mirada durante su comparecencia.

Lo anterior provocó una risa de Duarte de Ochoa, quien había estado serio y ataviado con un suéter color caqui.

Por lo tanto, el fiscal de la FGR pidió a la jueza Angela Zamorano Herrera no ceder a la “presión navideña de fin de año”.

También, solicitó que Duarte no fuera liberado por aquellas madres buscadoras que han expresado que siga en prisión pagando por sus delitos cometidos.

Lo anteriormente dicho provocó que Javier Duarte se exaltara y calificara lo señalado por Granados Quiroz como “verdaderamente bajo, corriente e insultante”.

 

Con información de agencias