Por Patricia Barradas
Xalapa, Ver.- La activista y fundadora del Colectivo Solecito Veracruz, Lucía Díaz Genao afirmó que en el estado persiste una falta de seriedad institucional para enfrentar la crisis de desapariciones de personas, al señalar que durante más de una década se han impulsado esfuerzos que no han derivado en campañas masivas reales de localización e identificación.
Díaz Genao sostuvo que desde hace aproximadamente 10 años han insistido en la necesidad de implementar campañas de toma de muestras de ADN de alcance estatal, sin que hasta ahora se haya concretado una estrategia integral.
Recordó que en un esfuerzo previo se lograron recabar alrededor de 3 mil perfiles genéticos, consideró que la cifra resulta insuficiente frente a los casos de personas no localizadas.
La activista señaló que una de las principales fallas son que las acciones oficiales no alcanzan zonas rurales, donde existe un alto número de familias que ni siquiera se enteran de las jornadas de búsqueda o recolección de información.
En ese sentido, propuso que las campañas se articulen con instituciones de amplia presencia social como escuelas primarias e iglesias, a fin de garantizar mayor cobertura territorial.
“Mientras no haya una verdadera seriedad, seguimos en simulación”, expuso al señalar que a su juicio se realizan protocolos y reformas sin una implementación efectiva.
Respecto a la labor de la Fiscalía General del Estado, Díaz Genao cuestionó la eficacia en los procesos de identificación, al asegurar que de alrededor de 500 casos vinculados al colectivo solecito, menos de 40 han sido plenamente identificados.
Añadió que en procesos como los de Colinas de Santa Fe y otros puntos de hallazgos forenses, los avances han sido limitados y con poca claridad en las cifras oficiales.
Díaz Genao hizo referencia a la necesidad de fortalecer la infraestructura forense en la entidad, al advertir que los espacios actuales resultan insuficientes.
Propuso la creación de más centros de resguardo e identificación, así como la ampliación de capacidades genéticas y científicas para el análisis de restos.
En el ámbito de seguridad, la activista reconoció que el colectivo ha recibido acompañamiento institucional en algunas búsquedas recientes, subrayó que los familiares y buscadores no pueden operar sin supervisión oficial debido a restricciones legales sobre el manejo de restos humanos.
Denunció que la labor de los colectivos contrasta con la impunidad con la que operan grupos criminales en el ocultamiento de cuerpos, lo que genera una profunda desigualdad en las condiciones de búsqueda.
Sobre el riesgo que enfrentan, relató que han sido objeto de amenazas directas en distintos momentos, incluyendo advertencias de no ingresar a ciertos puntos de búsqueda, recordó episodios en los que fueron vigiladas por personas armadas durante trabajos de campo.
Finalmente, Díaz Genao señaló que ha habido apertura reciente por parte de la actual titular de la FGE para el diálogo con colectivos, no obstante, advirtió que la confianza dependerá de resultados concretos y de una política efectiva que abandone la simulación y el rezago en la identificación de personas desaparecidas.


