Autoridades desplegaron aviones de combate para atender la emergencia; de igual manera, el incidente derivo en la activación de protocolos de emergencia.
Un vuelo comercial de la aerolínea Wizz Air provocó una intensa alerta de seguridad aérea luego de que un mensaje relacionado con terrorismo fuera detectado a bordo, lo que llevó a la movilización inmediata de aviones de combate y a la activación de protocolos de emergencia. Posteriormente, las autoridades confirmaron que todo se trató de una falsa alarma originada por el cambio del nombre de un punto de acceso Wifi realizado por un menor de edad.
El incidente ocurrió el domingo por la tarde durante el vuelo W95301, que cubría la ruta entre Londres Luton, en Reino Unido, y el aeropuerto Ben Gurion, en Tel Aviv. Según reportes de medios internacionales, un pasajero observó en un teléfono móvil un mensaje que parecía representar una amenaza, lo que generó preocupación entre la tripulación y activó los mecanismos de seguridad.
De acuerdo con la información difundida por autoridades aeroportuarias israelíes, el supuesto mensaje alarmante no correspondía a una amenaza real. En realidad, se trataba del nombre asignado a un punto de acceso Wifi de un teléfono celular perteneciente a una pareja que viajaba en el avión. El nombre había sido modificado sin conocimiento de los adultos por su hijo, quien utilizó una palabra asociada con terrorismo.
Sin embargo, al detectarse el mensaje durante el vuelo, se activaron los protocolos de seguridad aérea. La Fuerza Aérea israelí envió aviones de combate que se aproximaron a la aeronave comercial y la escoltaron mientras se evaluaba la situación. Datos de seguimiento aéreo indicaron que el avión permaneció durante varios minutos sobre el mar Mediterráneo, realizando maniobras circulares mientras las autoridades analizaban el posible riesgo.
Autoridades corroboraron que se trató de una falsa alarma

El despliegue generó momentos de tensión entre los pasajeros, ya que la presencia de aeronaves militares suele indicar situaciones de emergencia o amenazas potenciales. Finalmente, el avión aterrizó sin contratiempos en el aeropuerto Ben Gurion, donde equipos de seguridad realizaron revisiones exhaustivas tanto a los pasajeros como al equipaje.
Un portavoz de la Autoridad Aeroportuaria de Israel confirmó posteriormente que la alarma carecía de fundamento y que no se detectó ningún peligro real. Tras las inspecciones correspondientes, las operaciones aéreas regresaron gradualmente a la normalidad.
El episodio ocurre semanas después de otro incidente similar que también provocó un despliegue de seguridad internacional. En aquella ocasión, un vuelo de Turkish Airlines activó una alerta de emergencia luego de que se detectara un mensaje con una supuesta amenaza de bomba mientras la aeronave sobrevolaba el mar Mediterráneo.
Es el segundo incidente que se reporta

La tripulación declaró el código 7700, utilizado internacionalmente para señalar una emergencia general, lo que derivó en la intervención de aviones militares europeos que escoltaron la aeronave hasta su aterrizaje en el aeropuerto de Barcelona. Los pasajeros fueron evacuados y el avión fue inspeccionado por especialistas y perros detectores, sin que se encontraran explosivos.
Expertos en aviación explican que este tipo de casos muestran cómo funcionan los protocolos de seguridad en los vuelos, ya que cualquier posible amenaza debe tomarse como real hasta comprobar que no existe peligro. Por ello, las autoridades y fuerzas militares reaccionan de inmediato, incluso cuando después se confirma que todo se trataba de una falsa alarma.


