Una escena digna de película de ciencia ficción desató el pánico en Mississippi, luego de que un camión que transportaba monos de laboratorio se volcara en plena autopista interestatal I-59, al norte de Heidelberg.
Los animales —macacos rhesus utilizados en experimentos biomédicos— escaparon de su cautiverio, provocando una intensa movilización policial y sanitaria.
El Departamento del Sheriff del Condado de Jasper confirmó el siniestro y lanzó una advertencia alarmante: los primates eran “agresivos” y podrían estar infectados.
En una publicación en redes sociales, las autoridades pidieron a la población no acercarse a los animales y llamar al 911 en caso de avistarlos.
De acuerdo con los primeros reportes, el vehículo provenía de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans, institución reconocida por suministrar primates para investigaciones científicas.
Los monos, de unos 18 kilos de peso, eran transportados en cajas de madera marcadas como “animales vivos” que quedaron destrozadas y esparcidas por la carretera tras el fuerte impacto.
Videos compartidos en redes sociales muestran a varios de los animales corriendo entre la hierba alta, mientras equipos de emergencia intentaban recapturarlos. La situación escaló rápidamente cuando se difundió que los ejemplares podían portar hepatitis C, herpes y COVID-19, lo que llevó a las autoridades a abatir a casi todos los monos, dejando solo uno con vida.
Sin embargo, la Universidad de Tulane negó que los animales estuvieran infectados, asegurando en un comunicado que “no son infecciosos” y que no pertenecían al centro de investigación biomédica, sino a otra entidad. La institución informó además que enviará un equipo de expertos en cuidado animal para apoyar a las autoridades locales.
El Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Mississippi también intervino en el operativo. El accidente ocurrió a unos 160 kilómetros de Jackson, la capital estatal, aunque hasta ahora no se ha determinado la causa del vuelco.
El caos provocado por el incidente desató una ola de confusión y miedo en redes sociales. Algunos usuarios pensaron que se trataba de una broma, mientras otros exigieron mayor transparencia sobre el paradero y las condiciones de los animales.
Lo que comenzó como un accidente vial terminó convirtiéndose en una pesadilla biosegura, con monos de laboratorio escapando entre los bosques de Mississippi y las autoridades intentando calmar a una población que teme lo peor.


