Un hombre de 25 años fue detenido tras confesar que mató a golpes a su sobrino de apenas un año y cuatro meses porque «lloraba mucho». El crimen ocurrió en la Pampa de la Isla, Bolivia.
Un estremecedor caso de infanticidio ha sacudido a la comunidad de la Pampa de la Isla, en Bolivia, luego de que un niño de apenas un año y cuatro meses muriera tras ser brutalmente golpeado por su propio tío. El responsable, identificado como Ailton G.C., de 25 años, confesó haber atacado al pequeño porque «lloraba mucho», desatando una ola de indignación en redes sociales y entre autoridades.
El menor había quedado bajo el cuidado del agresor mientras su madre viajaba a La Paz en busca de trabajo, en lo que se suponía sería una solución temporal para mejorar su situación económica. Sin embargo, la decisión terminó en tragedia.
De acuerdo con el Fiscal Especializado en Delitos Contra la Vida, Daniel Ortuño, el niño fue trasladado al Hospital Japonés con signos visibles de violencia. El informe médico legal confirmó que presentaba múltiples hematomas y un traumatismo craneoencefálico severo, lesiones provocadas por la violencia física a la que fue sometido.
“El acusado reconoció que agredía al menor porque ‘el niño mucho lloraba’. La rabia que sentía se la desquitaba con el niño”, declaró Ortuño. En su confesión, Ailton reveló que en el momento más violento llegó a lanzar al pequeño contra una pared, provocándole lesiones fatales.
El acusado fue arrestado y se encuentra enfrentando un proceso judicial por el delito de infanticidio. El caso ha generado un profundo debate sobre la responsabilidad de los cuidadores sustitutos y la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de protección infantil, sobre todo en contextos de vulnerabilidad económica o familiar.
Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos han exigido justicia y una revisión de los protocolos de custodia infantil, mientras la comunidad sigue consternada por el brutal crimen que acabó con la vida de un inocente.


