Sacerdote Ernesto Baltazar: Cae tercer implicado y revelan detalles de lo que verdaderamente ocurrió

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó la detención de una tercera persona implicada en el homicidio del sacerdote Ernesto Baltazar, reportado como desaparecido en el municipio de Tultitlán.

La autoridad estatal informó que María Fernanda “N”, quien presuntamente colaboró en la eliminación de evidencias y en el traslado del cuerpo, fue asegurada junto con Brandon Jonathan “N” y Fátima Isabel “N”, señalados como los principales involucrados en el crimen.

La Autoridad Judicial otorgó mandamientos de aprehensión contra los tres indiciados tras acreditar su probable participación y el modo en el que habrían ejecutado actos clave para consumar el homicidio calificado y ocultar el cuerpo de la víctima. La resolución fue emitida después de analizar los indicios recabados y el comportamiento que cada uno mostró durante la comisión del delito.

Sacerdote consumió bebidas y drogas con sus homicidas

La investigación detalla que el 29 de octubre, el sacerdote identificado por sus iniciales E.B.H.V. se trasladó desde su domicilio hacia un inmueble ubicado en la Unidad Habitacional Morelos, Tercera Sección, en Tultitlán, acompañado de Fátima Isabel, persona con quien mantenía una relación de confianza.

En ese lugar, Brandon Jonathan ya los esperaba. La Fiscalía estableció que el sacerdote convivió durante varias horas con ambos, consumiendo bebidas alcohólicas y drogas.

En algún momento de la madrugada, Brandon Jonathan presuntamente atacó a la víctima con un objeto, provocándole lesiones que derivaron en su muerte. Posteriormente, al lugar llegó María Fernanda, pareja sentimental de Brandon, y los tres realizaron acciones para encubrir el crimen.

Así fue la participación en el homicidio y desaparición del sacerdote

Los implicados envolvieron el cuerpo utilizando cobijas y bolsas sujetas a un sillón para trasladarlo hasta el municipio de Nextlalpan, donde el 30 de noviembre lo abandonaron en un río de aguas negras.

La Fiscalía señala que Brandon Jonathan actuó con conocimiento previo de Fátima Isabel, mientras que María Fernanda colaboró limpiando el sitio, eliminando huellas y participando en maniobras para ocultar el cadáver.

Como parte de la investigación, el 9 de noviembre se ejecutó una orden de cateo en el inmueble señalado. En el lugar se localizaron prendas de la víctima, objetos personales, una estola sacerdotal, instrumentos punzocortantes y contusos, además de rastros hemáticos detectados mediante la prueba Blue Star, técnica empleada para revelar manchas de sangre invisibles a simple vista.

La autoridad ministerial concluye que los elementos reunidos permiten sostener que Brandon Jonathan y Fátima Isabel privaron de la vida al sacerdote sin enfrentar riesgo alguno por parte de la víctima, mientras que María Fernanda participó activamente en la limpieza posterior y en el ocultamiento del cuerpo. Los tres quedaron a disposición de la Autoridad Judicial, que determinará su situación legal.