China abre investigación formal contra México por alza de aranceles

El Ministerio de Comercio de China ha lanzado una investigación formal contra México por la propuesta de la administración de Claudia Sheinbaum de elevar aranceles a 1,463 fracciones arancelarias, afectando a productos de países sin tratados de libre comercio como el gigante asiático.

El Ministerio de Comercio de China ha anunciado la apertura de una investigación formal sobre las medidas restrictivas que el gobierno de México pretende implementar en materia de comercio e inversión. La pesquisa se centra particularmente en las alzas arancelarias a productos de países con los que no existen tratados de libre comercio, como el propio gigante asiático, y entró en vigor de inmediato.

De acuerdo con la institución china, la indagatoria tendrá como objeto analizar la propuesta mexicana de elevar gravámenes a 1,463 fracciones arancelarias, así como otras restricciones aplicadas en años anteriores contra bienes y capitales de origen chino. Esta acción se ampara en la Ley de Comercio Exterior de China y en regulaciones internacionales sobre barreras al comercio, estableciendo un periodo inicial de seis meses, con posibilidad de extenderse hasta nueve en casos excepcionales.

Aranceles en el Paquete Económico 2026

La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum incluyó en el Paquete Económico 2026 la aplicación de aranceles máximos permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Estos gravámenes afectarían a sectores estratégicos como automóviles, autopartes, acero, plásticos, textiles, calzado y juguetes, cubriendo importaciones valuadas en alrededor de 52,000 millones de dólares, equivalentes al 8.6% del comercio total del país.

Un portavoz del Ministerio de Comercio de China advirtió que, de concretarse, los incrementos arancelarios dañarían los intereses de socios clave de México e impactarían la confianza de empresas extranjeras para invertir en el país. Pekín subrayó que, en un entorno global marcado por la escalada de gravámenes desde Estados Unidos, los países deberían rechazar el unilateralismo y el proteccionismo, en lugar de replicar estas políticas.

Aunque la reacción china se centra en los posibles efectos adversos sobre el comercio bilateral, el gobierno mexicano ha defendido la iniciativa como parte de una estrategia integral dentro del Plan México, presentado el 10 de septiembre de 2025 al Congreso. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que no se trata de un decreto unilateral dirigido contra un país en específico, sino de una política comercial orientada a proteger la economía nacional.

México busca proteger su industria

Entre los principales motivos expuestos por la administración se encuentra la protección de la industria nacional y el empleo, argumentando que las importaciones chinas llegan con precios de dumping que afectan la competitividad local, especialmente en el sector automotriz, textil y de calzado. Adicionalmente, analistas señalan que la medida representa un gesto hacia Washington, buscando mantener condiciones favorables dentro del marco del T-MEC y responder a la presión estadounidense para impedir un «backdoor asiático» en Norteamérica.

El aumento arancelario también busca generar ingresos adicionales para enfrentar el déficit presupuestario, el más alto desde la década de 1980, y corregir la balanza comercial con China. Ante las críticas de Pekín y Moscú, Sheinbaum ha reiterado que las disposiciones se aplicarán de manera uniforme a todos los países sin TLC con México, y ha programado reuniones con embajadores para mantener un canal de diálogo abierto.

La decisión de Pekín de abrir una investigación formal eleva el nivel de tensión en la relación comercial, donde China es el segundo socio comercial de México. Si los aranceles entran en vigor, podrían frenar proyectos de inversión y modificar cadenas de suministro en sectores clave. El desenlace dependerá tanto de la investigación china como del debate legislativo en México, reflejando la creciente complejidad de la política comercial mexicana que busca equilibrar sus relaciones con China y las presiones de Estados Unidos.

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