Padres acusan a docente de presunto bullying contra menor con autismo en escuela de Perote

Xalapa, Ver.- Un menor de 11 años diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista nivel 1, presuntamente habría sido víctima de presuntos actos de discriminación, exclusión y afectaciones emocionales dentro de la escuela primaria “Enrique Pestalozzi”, ubicada en la localidad de Los Pescados, en el municipio de Perote.

Los padres del menor identificado como Ángel, María de los Remedios López Pérez y Eliseo Chávez Morales, señalaron que su hijo, actualmente cursando sexto grado, ha presentado un deterioro emocional derivado de la situación que ha vivido con una docente del plantel, a quien señalan de presunto acoso escolar y trato excluyente.

La madre relató que el niño ha sido víctima de bullying por parte de algunos compañeros como de la propia docente, situación que ha derivado en rechazo a asistir a clases y afectaciones en su estado emocional.

“Mi hijo está siendo víctima de bullying y acoso por parte de la maestra, ha sido discriminado y lo que queremos expresar es que está siendo excluido en la escuela”, exigiendo que el caso no quede sin sanción.

De acuerdo con su testimonio, los conflictos habrían iniciado desde que el menor cursaba tercer grado, cuando fue alumno de la misma profesora, quien ya tiene 16 años laborando en el plantel, a decir de la madre, la situación se habría intensificado en el presente ciclo escolar, al grado de generar crisis emocionales en el menor.

Los padres refirieron que tras episodios de afectación psicológica, acudieron a atención especializada, donde un psicólogo emitió una recomendación para evitar la convivencia entre el alumno y la docente, documento fechado el 20 de enero de este año.

“El psicólogo nos hizo favor de presentar un oficio en el que indica que ya no puede estar en convivencia con la maestra. Mi hijo tuvo un bloqueo emocional que marcó la parte psicológica”, explicaron.

Añadieron que el menor ha manifestado episodios de frustración y llanto, así como síntomas físicos derivados del estrés y náuseas, relataron un episodio en el que debido a la tensión emocional, presentó una reacción física que requirió valoración médica.

Los padres explicaron que al menor, la docente le impedía participar en clase, lo ignoraba y minimizaba sus intervenciones, lo que agravó su situación emocional dentro del aula.

“Las crisis el niño las expresa a través del llanto y frustración en una ocasión, en un enfrentamiento con la maestra por la impotencia y frustración se le reventaron las venitas de la frente, eso nos explicó el médico”, señalaron los padres.

La familia afirmó que la situación provocó que el menor perdiera el interés por asistir a la escuela e incluso manifestara la intención de abandonar sus estudios para dedicarse al campo junto a su padre, pese a que anteriormente mostraba interés por áreas académicas como la robótica.

“Mi hijo desde el inicio del ciclo ha vivido bullying por parte de sus compañeros y las maestras se han dado cuenta pero no han hecho nada, me decía que mejor quería dedicarse al campo”, relató la madre.

Indicaron que tras un cambio de grupo, el menor presentó una mejoría notable en su estado de ánimo y desempeño escolar, recuperando la motivación por continuar sus estudios, “Vi en mi hijo un cambio espectacular, se levanta solo para ir a la escuela, volvió a motivarse y retomó sus sueños”, añadió.

A pesar de que actualmente el estudiante ya no se encuentra bajo la atención de la docente señalada, los padres solicitaron su separación del cargo, al considerar que podrían repetirse situaciones similares con otros alumnos.

Otro de los señalamientos de la familia fue la exclusión del menor en actividades escolares, particularmente en su intento por integrarlo a la escolta, pese a contar con buen promedio académico.

“La razón que da la directora es que mi hijo es oyente que no es alumno de la escuela. Yo tengo constancias y recibos de pago; ¿Cómo es posible que no tenga derecho a participar?”, cuestionó la madre.

Los padres informaron que ya acudieron ante la supervisión escolar, instancia a la que entregaron un oficio con sello de recibido el pasado 9 de junio, actualmente se encuentran revisando el caso, señalaron que se les indicó la posibilidad de interponer denuncias ante otras autoridades competentes.

En su posicionamiento, la familia pidió que tanto la docente señalada como la dirección del plantel sean investigadas, “Lo que nosotros queremos es que se vayan la maestra y la directora de la escuela porque ya han pasado muchas cosas y esto no quede impune”, afirmaron.

El padre del menor, Eliseo Chávez Morales, expresó además su preocupación por posibles represalias hacia su hija menor, quien también estudia en el mismo plantel, “Tememos represalias, mi hijo sale este año de la primaria pero se queda mi niña”, señaló.

Hizo un llamado a las autoridades educativas para reforzar la capacitación docente en materia de inclusión y atención a estudiantes con TEA, al considerar que existe desconocimiento que puede derivar en situaciones de vulneración de derechos.

“Mi hijo no es el único ni será el último niño con autismo en una escuela, muchas veces hay desconocimiento sobre estas condiciones y eso termina afectando a los alumnos”, afirmó.

Finalmente, los padres insistieron en que el caso no debe quedar sin seguimiento al concluir el ciclo escolar y exhortaron a otras familias a denunciar cualquier situación que afecte los derechos de niñas y niños dentro de los planteles educativos.