Rapiña genera pérdidas para el sector empresarial y transporte

Por Patricia Barradas

Xalapa, Ver.- Los actos de rapiña registrados después de accidentes de unidades de transporte de mercancías representan un problema que va más allá de la pérdida de los productos, generan afectaciones a transportistas, aseguradoras, empresas y al comercio formal, advirtió el presidente del Consejo Empresarial Metropolitano, Bernardo Martínez Ríos.

El empresario señaló que entre los puntos donde se ha identificado una mayor incidencia de este tipo de hechos se encuentran la zona de las Altas Montañas, la ruta que comunica a Veracruz con Puebla y el tramo entre Las Vigas y Xalapa, particularmente a la altura de Tlacolulan.

Martínez Ríos explicó que tras registrarse un accidente, algunas personas aprovechan las condiciones del lugar para sustraer la mercancía que transportaba la unidad siniestrada, recordó que se han presentado casos en los que habitantes han llegado a apoderarse de ganado que sacan de los transportes accidentados.

Afirmó que este tipo de conductas no solamente representan pérdidas para los propietarios de la mercancía, sino que también generan riesgos para los transportistas y las propias compañías aseguradoras.

Advirtió que la problemática puede adquirir una dimensión mayor si se generan condiciones que incentiven accidentes con el propósito de aprovechar posteriormente la carga.

El presidente del Consejo Empresarial Metropolitano identificó a la región de las Altas Montañas como una de las zonas donde más se han registrado problemas de robos y rapiña, al igual que algunos tramos del sur-sureste y de la carretera que comunica a Las Vigas con Xalapa, a la altura de Tlacolulan.

Señaló que en el kilómetro 32 de esta vía suelen presentarse actos de saqueo cuando ocurre algún accidente, consideró necesario prestar atención a estos puntos.

Martínez Ríos explicó que las consecuencias económicas comienzan con la pérdida de la carga pero se extienden hacia otros sectores.

Expresó que cuando la mercancía es sustraída después de un accidente, los seguros pueden enfrentar dificultades para cubrir las pérdidas, debido a que en este tipo de situaciones es necesario cumplir con procedimientos y presentar las denuncias correspondientes.

A esta problemática se suma la falta de mecanismos legales que brinden una protección suficiente a la mercancía, sus propietarios y los transportistas cuando ocurre un siniestro.

El empresario indicó que se han observado situaciones en las que los actos de saqueo ocurren mientras hay presencia de autoridades, quienes en ocasiones se encuentran limitadas para impedir que la gente se lleve la mercancía.

Otro efecto se presenta en el comercio establecido, debido a que los productos obtenidos mediante la rapiña pueden ser puestos a la venta a precios inferiores, generando una competencia irregular afectando al comercio formal.

El impacto económico no se limita al valor de los productos robados, Martínez Ríos comentó que los actos de rapiña contribuyen al incremento en el costo de los seguros provocando que determinados tramos carreteros sean considerados de mayor riesgo.

Recordó que incluso hubo periodos en los que algunas aseguradoras establecían restricciones para cubrir siniestros ocurridos durante determinadas horas, situación que obligaba a modificar o detener el traslado de mercancías.

Explicó que una interrupción prolongada del transporte repercute directamente en la capacidad logística, señaló que detener durante ocho horas una unidad de transporte significa frenar aproximadamente una tercera parte de su capacidad de movimiento durante una jornada.

Esta situación, termina reflejándose en mayores costos de transporte afectando toda la cadena logística, desde el traslado de las mercancías hasta su llegada a los establecimientos comerciales.

Finalmente, consideró que el problema de la rapiña debe analizarse como un fenómeno que puede tener consecuencias tanto para la seguridad carretera, los seguros, el transporte y la actividad económica formal.