UNAM e IMSS se unen para dar tratamientos contra el VIH

La UNAM y el IMSS han unido fuerzas para ofrecer tratamientos innovadores contra el VIH, incluyendo PrEP y PEP. Consulta aquí dónde está el consultorio.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han unido fuerzas para facilitar a la comunidad universitaria el acceso a tratamientos vitales que previenen la infección por VIH. Hablamos de la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) y la Profilaxis Post-Exposición (PEP), herramientas clave en la lucha contra el virus.

Nuevo consultorio en el IMSS facilita tratamientos de prevención del VIH

Para hacer esto posible, se abrió un consultorio especializado en el Hospital General de Zona No. 8 del IMSS, muy cerca de Ciudad Universitaria. Este nuevo espacio está abierto a todos los que forman parte de la UNAM: desde estudiantes regulares o de intercambio, hasta personal por honorarios y cualquier persona vinculada a la institución.

¿Criminalizar la protesta por salud? El caso de un activista del VIH en la mira de la justicia

La meta es clara: cuidar la salud de los universitarios es primordial. Esta iniciativa permitirá a miles de jóvenes y trabajadores tener a su alcance opciones para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

A pesar de que las infecciones han bajado globalmente, todavía se registran más de un millón de casos nuevos cada año.

UNAM y IMSS se alían para ofrecer PrEP y PEP: salud preventiva al alcance de miles de estudiantes

Además de PrEP y PEP, el consultorio ofrecerá atención integral y vacunación contra Hepatitis B y A, así como contra el Virus del Papiloma Humano. Se espera que más del 85 por ciento de quienes inicien el tratamiento lo mantengan.

Los planes futuros incluyen expandir estas fases de prevención a otros campus de la UNAM en la Zona Metropolitana, luego a los de otros estados y, finalmente, a los planteles de bachillerato.

Todos los miembros de la UNAM, sin importar su nacionalidad, recibirán atención. Recordar que la mayoría de los nuevos diagnósticos de VIH a nivel mundial y en México se dan en jóvenes entre 20 y 34 años, precisamente el grupo de edad de la mayoría de los universitarios.

Por eso la pregunta ya no es por qué se fue Yunes.La pregunta es: ¿qué sabe… o hacia dónde se está moviendo?

Por eso la pregunta ya no es por qué se fue Yunes.
La pregunta es: ¿qué sabe… o hacia dónde se está moviendo?

Sin Mordaza| Viridiana

De por sí el PRI estaba en coma… y ahora le están firmando el acta de defunción|

La renuncia de Héctor Yunes Landa al Partido Revolucionario Institucional no solo confirma el deterioro del tricolor; lo exhibe sin anestesia. Ya no hay narrativa que lo sostenga, ni disciplina que lo salve, ni liderazgo que lo rescate.

Y en política, cuando un partido pierde el control de sí mismo… empieza a perder a los suyos.

Por eso la pregunta ya no es por qué se fue Yunes.
La pregunta es: ¿qué sabe… o hacia dónde se está moviendo?

Porque en Veracruz las renuncias de este calibre no son impulsivas, son quirúrgicas. Y menos cuando vienen de alguien que entiende el poder, los tiempos y —sobre todo— los reacomodos.

No es ningún secreto la cercanía y el respeto político que ha mostrado hacia Javier Herrera Borunda, quien comienza a dibujar su ruta rumbo a la gubernatura bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México. Tampoco es menor el peso histórico de la relación con Fidel Herrera Beltrán, un actor que, guste o no, dejó escuela y estructura.

Ahí no hay coincidencias… hay historia.

Y si algo sabe hacer la vieja guardia, es leer el momento exacto en el que hay que moverse antes de que el edificio termine de colapsar.

Porque mientras el PRI se consume bajo la dirigencia de Alejandro Moreno —más ocupado en resistir que en reconstruir— otros espacios empiezan a abrirse con mayor pragmatismo que ideología.

Y ahí es donde la política real entra en juego.

¿Veremos a Yunes cerca de ese nuevo proyecto?
Aún es pronto para afirmarlo… pero sería ingenuo descartarlo.

Porque aquí no se trata de lealtades eternas.
Se trata de sobrevivencia política.

Y en esa lógica, los que saben jugar… ya no están esperando turno en un partido que dejó de competir y empezó a resistir.

El PRI no solo está perdiendo militantes.
Está perdiendo piezas que saben cómo se gana.

Y eso, más que una crisis, es el principio del final.

Los comentarios vertidos en esta columna son a título personal. No apto para pieles delgadas.

Continuar leyendo »