Por Patricia Barradas
Xalapa, Ver.- El delegado de la Asociación Nacional de Padres de Familia en Veracruz, Esteban Rodríguez Ortega, se pronunció a favor de establecer restricciones para el uso de teléfonos celulares durante el horario de clases, al considerar que los dispositivos pueden ser motivo de distracción para los alumnos.
El representante de los padres de familia aclaró que la propuesta no consiste en retirar o prohibir los teléfonos a los estudiantes, sino en establecer reglas para que permanezcan guardados durante las clases y únicamente sean utilizados cuando exista una razón académica.
“Quitarlos no, limitarlos sí”, planteó Rodríguez Ortega, quien explicó que en las escuelas primarias los celulares podrían permanecer dentro de las mochilas y en secundarias, consideró que podrían utilizarse cuando el docente lo autorice y exista alguna actividad relacionada con las clases.
A su consideración, la medida permitiría reducir las distracciones y favorecer el aprendizaje en los alumnos, además de disminuir riesgos derivados de fotografías, videos u otras prácticas que pueden terminar en situaciones de bullying.
Respecto a los niños más pequeños, sostuvo que los menores de seis o siete años no tienen una necesidad real de llevar un teléfono celular a la escuela, debido a que a esas edades los dispositivos son utilizados principalmente para jugar.
En cuanto a la forma de hacer cumplir la medida, señaló que los docentes podrían instruir a los estudiantes para guardar los teléfonos durante el horario de clases.
Rodríguez Ortega, fue cuestionado sobre la preocupación de los padres que desean mantenerse comunicados con sus hijos ante posibles situaciones de inseguridad, recordó que las escuelas cuentan con mecanismos de comunicación a través de las direcciones.
Explicó que anteriormente los alumnos no necesitaban tener un teléfono para comunicarse con sus padres, cuando surgía alguna emergencia se utilizaba el teléfono de la dirección escolar para establecer contacto con las familias.
Consideró que el hecho de que los estudiantes permanezcan dentro de los salones bajo la supervisión de sus maestros brinda condiciones de seguridad durante la jornada escolar.
En otro tema, el delegado de la Asociación Nacional de Padres de Familia insistió en que las llamadas cuotas escolares no deben convertirse en un requisito para que los estudiantes puedan ser inscritos o continuar con sus estudios.
Rodríguez Ortega insistió que no hay cuotas obligatorias de inscripción, “Los padres de familia nunca hemos manejado inscripciones, se llaman aportaciones voluntarias”, sostuvo.
Dijo coincidir con la postura de la gobernadora Rocío Nahle García en contra de los cobros condicionados, al señalar que durante los últimos años han recibido numerosas quejas relacionadas con presuntos abusos en el manejo de estas aportaciones.
De acuerdo con el representante estatal, las quejas han llegado desde diferentes regiones de Veracruz, tanto del norte como del centro, confirmó que en la zona sur se han detectado un mayor cantidad de casos por el cobro de inscripción.
Reconoció que en algunos casos, se han presentado problemas relacionados con el manejo de los recursos por parte de integrantes de las mesas directivas, comentó que el dinero aportado por los padres debe ser administrado exclusivamente por la mesa directiva de la asociación de padres de familia, sin que directores o supervisores escolares intervengan directamente en esos recursos.
Rodríguez Ortega rechazó establecer una cantidad máxima o fija para las aportaciones, debido a que el monto debe determinarse de acuerdo con las condiciones económicas de cada comunidad escolar.
Explicó que son los propios padres de familia que reunidos en asamblea, deben discutir las necesidades de la escuela y determinar de manera voluntaria, si realizarán alguna aportación y cuál será el monto.
Entre los gastos que pueden cubrirse con estos recursos mencionó trabajos de limpieza, reparaciones menores, cambio de chapas, reparación de llaves de baños y poda de áreas verdes, necesidades que en determinado momento no sean cubiertas por la Secretaría de Educación de Veracruz.
Insistió en que ninguna de estas necesidades puede justificar que se condicione el acceso de un lugar de un estudiante, “La educación es gratuita, si un padre de familia no tiene para aportar, no puede ser condicionante para que un niño reciba educación”, afirmó.
Hizo un llamado a las mesas directivas y comunidades escolares para evitar cualquier práctica que impida la inscripción o permanencia de un alumno por falta de recursos económicos.
El representante de los padres de familia consideró que cuando una escuela enfrenta necesidades administrativas o de infraestructura que corresponden a las autoridades educativas, los directivos y docentes deben solicitar el respaldo de la Secretaría de Educación de Veracruz, en lugar de trasladar esas responsabilidades a las familias.
Indicó que los trabajadores de la educación cuentan con organizaciones sindicales y representantes que pueden intervenir para gestionar asuntos pendientes ante las autoridades.
Señaló que las aportaciones voluntarias de los padres pueden servir para atender necesidades menores de las escuelas, no deben utilizarse como mecanismo para sustituir las obligaciones institucionales ni convertirse en un requisito para recibir educación.
Rodríguez Ortega informó que la Asociación Nacional de Padres de Familia mantiene canales de atención para recibir quejas y denuncias relacionadas con posibles abusos dentro de los planteles.
Indicó que los padres pueden comunicarse al 2282422716, número mediante el cual pueden presentar peticiones, inconformidades o reportes relacionados con actuaciones de directivos, docentes o representantes de las asociaciones de padres de familia.
Explicó que una vez recibida una denuncia, la organización puede brindar acompañamiento a los padres ante las autoridades correspondientes.
Entre las instancias a las que pueden acudir mencionó a la Secretaría de Educación, la Fiscalía, el DIF Estatal y la Procuraduría de la Defensa del Menor, particularmente cuando se trata de situaciones que involucren violencia o posibles agresiones contra estudiantes.
Rodríguez Ortega reiteró que la participación de los padres debe mantenerse bajo un esquema organizado con acuerdos tomados en asamblea y cualquier aportación económica debe conservar su carácter voluntario.


